Querétaro, Qro.— A varios días del fallecimiento del árbitro José “Pepe” Escalona, ocurrido durante un partido en el municipio de Corregidora, sus hijos fijaron postura pública y exigieron a las autoridades que se esclarezcan los hechos, al considerar que aún existen múltiples dudas sobre lo sucedido.
En voz de Sebastián y José Antonio Escalona Medina, la familia calificó el proceso como “doloroso” y acusó que, hasta el momento, no se ha determinado con claridad la causa de la muerte, además de señalar como “imprudente” la intención de la Fiscalía de cerrar la carpeta de investigación en una etapa que consideran prematura.

“Todavía no sabemos realmente qué fue lo que sucedió con nuestro padre. Queremos conocer la verdad”, expresaron, al tiempo que subrayaron que ni siquiera han recibido los resultados de la necropsia, elemento clave para determinar las causas del fallecimiento.
De acuerdo con versiones recabadas por la familia, el día de los hechos el árbitro habría expulsado a un jugador, lo que derivó en una agresión directa y posteriormente en una confrontación con integrantes del equipo. Señalan que Escalona intentó resguardarse tras ser perseguido y, tras estos hechos, comenzó a presentar malestares físicos.
Según su testimonio, una ambulancia acudió al lugar y lo atendió en el campo, pero se retiró sin trasladarlo a un hospital. Minutos después, el árbitro perdió la vida en el sitio.
Los familiares cuestionaron también versiones que apuntan a una condición física previa como causa del deceso, al asegurar que su padre era una persona sana, sin vicios y con amplia actividad en el arbitraje, donde acumulaba alrededor de ocho años de experiencia.
En el ámbito legal, informaron que la carpeta de investigación fue iniciada de oficio por posible homicidio; sin embargo, hasta ahora no han tenido acceso completo a la misma. Será en los próximos días cuando puedan revisar el expediente y definir una estrategia jurídica, sin descartar la posibilidad de impulsar nuevas líneas de investigación.
Asimismo, evitaron señalar responsables de manera anticipada, aunque insistieron en que se deben agotar todas las diligencias para determinar si hubo participación de terceros en los hechos.
Más allá del caso, la familia hizo un llamado urgente a frenar la violencia en el fútbol amateur, al señalar que las agresiones contra árbitros son frecuentes. Incluso revelaron que el propio “Pepe” Escalona había sido agredido anteriormente, sufriendo una fractura de nariz.

En este sentido, pidieron mayor regulación en las ligas, la implementación de medidas de seguridad y control, así como la supervisión de factores como la venta de alcohol en los encuentros.
“El fútbol no debe ser un espacio para la violencia. Es necesario proteger a árbitros y jugadores y evitar que un hecho así se repita”, concluyeron.
El caso ha generado reacciones dentro del gremio arbitral, donde algunos compañeros han optado por suspender actividades en señal de protesta, mientras crece la exigencia de justicia y condiciones más seguras en el deporte local.







