Un grupo de enfermeras y trabajadores de la salud del Hospital General Regional No. 1 del IMSS, ubicado en Zaragoza, se manifestó la mañana de este martes al exterior de la Sección 23 del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), para denunciar presuntas violaciones a sus derechos laborales, abusos de autoridad y falta de respaldo sindical.

De acuerdo con los testimonios, los hechos se originaron los días 31 de diciembre y 1 de enero, cuando personal del turno vespertino fue obligado a permanecer en su área de trabajo en contra de su voluntad, pese a haber cumplido ya dos jornadas consecutivas, bajo el argumento de falta de personal para cubrir las guardias. Las y los inconformes señalaron que dichas guardias no estaban programadas conforme al contrato colectivo, el cual establece que deben asignarse con al menos 45 días de anticipación, situación que no ocurrió, pues las notificaciones se realizaron minutos antes del cambio de turno.

Asimismo, denunciaron que las jefaturas administrativas no realizaron la gestión oportuna para la contratación del personal eventual conocido como “08”, cuyos contratos fueron suspendidos desde el 20 de diciembre, dejando descubiertos varios servicios. Esta omisión, aseguraron, derivó en sobrecarga laboral, con casos de una sola enfermera atendiendo hasta 40 pacientes, e incluso áreas de ginecología donde una sola trabajadora debía hacerse cargo de 20 pacientes y 20 recién nacidos.
Las y los manifestantes también acusaron represalias por parte de la institución, como el inicio de procedimientos administrativos y posibles rescisiones de contrato, además de la imposición de “notas de demérito” que implican descuentos económicos de hasta mil pesos por cada una, montos que consideran desproporcionados frente a sus salarios. A esto se suma la pérdida de estímulos y sanciones por inasistencias que, aseguran, fueron provocadas por la falta de personal contratado.
Otro de los señalamientos más graves fue el vaciado de lockers sin previo aviso, con la desaparición de pertenencias personales, computadoras y equipos electrónicos, acción que, según les informaron, fue ordenada por la propia administración del hospital.

Las enfermeras afirmaron que son más de 200 trabajadores afectados entre el HGR1 de Zaragoza y el HGR2, quienes además han sido presuntamente intimidados para no participar en la protesta, bajo la advertencia de que podrían ser despedidos. También reprocharon la falta de apoyo del sindicato, pese a que de manera quincenal se les descuenta una cuota, señalando directamente al secretario sindical, Teodoro Vargas, por no atender sus demandas ni dar la cara ante el conflicto.

“Lo único que pedimos es que se respeten nuestros derechos, que se detengan las sanciones injustas y que no haya represalias. Estamos hablando de personal que ha trabajado incluso desde la pandemia sin estabilidad laboral y que hoy enfrenta amenazas de despido”, expresó una de las enfermeras durante la manifestación.
Las y los trabajadores advirtieron que continuarán con las acciones de protesta hasta obtener una respuesta clara por parte de las autoridades del IMSS y de su representación sindical, al considerar que las medidas aplicadas constituyen arbitrariedades que vulneran no solo sus derechos laborales, sino también la calidad de la atención a los pacientes.

