Querétaro,Qro 23 de Enero 2026
Colectivos ciudadanos y usuarios de la movilidad activa hicieron un llamado al Gobierno Federal, estatal y municipal para que el proyecto del Tren México-Querétaro se desarrolle con una planeación integral que priorice la seguridad vial y la conectividad multimodal, especialmente para peatones, ciclistas y usuarios del transporte público.

Durante un pronunciamiento, señalaron que si la infraestructura no se diseña con las personas al centro, puede generar más riesgos, desigualdad y caos, en lugar de resolver los problemas de movilidad. Advirtieron que los entornos de obra y los accesos a las estaciones podrían convertirse en nuevos puntos de peligro si no se garantizan condiciones seguras para todos los modos de transporte.

Entre las principales demandas se encuentra que, durante la ejecución de las obras en zonas como Corregidora Centro, la Carretera Federal 200, Emeteo González, Avenida del Ferrocarril y Puente de El Pueblito, se mantenga y rehabilite infraestructura segura para peatones y ciclistas, incluyendo banquetas, ciclovías y vegetación, conforme a la Norma 004.

Asimismo, solicitaron la instalación de mesas de trabajo con autoridades federales para conocer y revisar los diseños, así como para planear desde ahora los accesos a la estación de Corregidora con una visión verdaderamente multimodal, que considere a personas con discapacidad, ciclistas y usuarios del transporte público, y no sólo al automóvil particular.

Los colectivos también criticaron que, como ha ocurrido en otras obras viales, se esté privilegiando el flujo vehicular eliminando ciclovías y espacios peatonales, lo que advirtieron sacrifica la seguridad vial y obliga a más personas a usar el automóvil, incrementando la congestión que se busca combatir.

Finalmente, expresaron su preocupación por el posible recorte de unidades de transporte público durante las obras, al considerar que esta medida afectaría principalmente a quienes dependen de este servicio y agravaría los tiempos de traslado. Subrayaron que mantener infraestructura temporal para movilidad activa y transporte público reduce el uso del auto, mejora la seguridad, disminuye el estrés y protege la actividad económica local.


