La institución refuerza acciones preventivas y promueve una “Escuela para Padres” para combatir la violencia entre alumnos
La rectora de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), Silvia Amaya Llano, reconoció que el bullying entre estudiantes de la Escuela de Bachilleres es una problemática creciente, especialmente en su modalidad digital, por lo que la institución ha reforzado las estrategias de prevención y atención integral para proteger a la comunidad estudiantil.

Durante una declaración reciente, Amaya Llano subrayó que los casos de mayor incidencia se presentan entre pares de estudiantes y que una de las formas más comunes de violencia detectada es el ciberacoso, derivado del uso de redes sociales y otras plataformas digitales.
“Hoy día, con esta comunicación a través de medios digitales, la víctima se siente vulnerada en su persona y en sus derechos, y es muy fácil que se transmita entre compañeros”, expresó la rectora. Señaló como ejemplo casos en los que estudiantes han compartido imágenes privadas que posteriormente se difunden sin autorización, generando señalamientos y conversaciones que constituyen un maltrato psicológico.
Frente a este panorama, la universidad ha implementado una serie de medidas preventivas, entre ellas talleres y pláticas de sensibilización, así como la creación de la Escuela para Padres, una iniciativa inédita en el nivel medio superior de la UAQ, con la que se busca involucrar a las familias en la erradicación de cualquier forma de violencia escolar.
“Buscamos el apoyo de las familias para, en conjunto, armar una estrategia que permita ir trabajando en la erradicación de cualquier tipo de violencia entre nuestra comunidad estudiantil”, explicó Amaya.
Respecto al actuar de las autoridades educativas frente a los agresores, especialmente cuando se trata de menores de edad, la rectora aclaró que la universidad cuenta con una normativa clara para sancionar conductas indebidas, aunque reconoció que en algunos casos los directivos enfrentan retos al aplicar medidas como la suspensión o expulsión, ya que se pueden esgrimir argumentos sobre posibles violaciones a los derechos de los agresores.
“Tenemos toda una normativa al respecto de la capacidad de sancionar conductas que son señaladas”, puntualizó.
La UAQ refrendó su compromiso con una comunidad escolar libre de violencia y reiteró que continuará fortaleciendo sus políticas institucionales de atención y prevención del acoso en todas sus formas.