Lo que parecía un sencillo puesto de entretenimiento afuera de un evento de tatuajes en Centro Sur terminó siendo desmantelado por un operativo del Municipio de Querétaro. Tras una denuncia ciudadana, personal de la Dirección de Inspección, acompañado por la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, retiró un comercio ambulante que operaba sin permisos y que utilizaba un juego de azar para enganchar y defraudar a los transeúntes.

La autoridad municipal informó que se inició el procedimiento administrativo correspondiente y se aseguró la mercancía exhibida. Sin embargo, detrás de los llamativos premios se encuentra una práctica común en estos fraudes: muchos de los electrodomésticos, celulares de alta gama y aparatos electrónicos utilizados como “anzuelo” no son más que cajas vacías o equipos inservibles, colocados únicamente para apantallar y despertar la codicia por el supuesto premio.
Cuando los operadores son descubiertos o el engaño sale a la luz, suelen abandonar todo en el sitio, confirmando que su único objetivo es atraer víctimas con objetos que jamás entregarían.

El “juego de las canicas”: atractivo, engañoso y diseñado para nunca ganarse
La mecánica del fraude está perfectamente calculada. Bajo una carpa llamativa se instala un tablero de madera numerado y se le explica al participante que debe llegar a 100 puntos exactos lanzando canicas o dados para ganar uno de los premios.

Los primeros tiros, gratuitos, sorprenden por su alta puntuación: algunos jugadores han superado los 50 puntos en cuestión de segundos, generando la ilusión de que el premio está al alcance de la mano.
A partir de ese momento comienza la trampa. Para continuar se debe pagar, normalmente 100 pesos por lanzamiento, aunque el costo sube conforme avanza la “competencia”.
El problema es que las reglas son confusas, manipuladas y ajustadas a conveniencia del operador. Los tiros que suman se alternan con otros que restan, el tablero puede estar modificado, y alcanzar los 100 puntos exactos se vuelve matemáticamente improbable. El jugador queda atrapado en una dinámica interminable diseñada exclusivamente para quitarle dinero.

Testigos señalan que los operadores pueden presionar a las víctimas para seguir jugando, generando tensión psicológica y la sensación de que “ya falta poquito”. Algunos afectados reportan pérdidas que van desde los 6 mil hasta más de 20 mil pesos.
Otro grupo detectado en el Centro Histórico
Este caso no es aislado. Apenas un día antes, otra célula que operaba el conocido “juego de la bolita” fue vista sobre la calle de Colón, a unos metros de la parada El Molino, en pleno Centro Histórico. solo que una estrategia mas burda : premios en efectivo, reglas tramposas y presión para continuar apostando.

En temporada decembrina, estos fraudes se multiplican: mantente alerta
Con la llegada de diciembre, los pagos de aguinaldos, tandas y bonos suelen convertir a muchas personas en blancos fáciles para estas prácticas. Los montos circulan, la gente busca oportunidades rápidas, y los timadores aprovechan para instalarse en zonas concurridas.
Por ello, es importante que la ciudadanía tome en cuenta cómo operan estos juegos y evite caer en dinámicas que prometen premios fáciles pero están diseñadas para despojar a los jugadores de su dinero.
Cuando algo parece muy bueno para ser verdad, generalmente lo es… y detrás puede haber una trampa bien montada.

